Tomar agua de avena puede ayudarte a quemar la grasa de tu cuerpo y prevenir enfermedades

Perder peso es un deseo que cualquier mujer tiene en mente, pero desgraciadamente se necesita de mucho empeño y sacrificio, por tanto muchas no logran conseguir ese deseo. En muchas ocasiones se debe a muchos factores que ya muchas de nosotras conocemos.

Durante mucho tiempo para mucha persona es un total desafío bajar de peso y es la verdad. Ya que lo podemos palpar cuando una persona aumenta de peso con mucha facilidad y para perder esas libras de más se lleva su tiempo. Sin embargo, no tiene importancia lo que te esté impidiendo bajar de peso, siempre hay algo que ayuda a conseguirlo. Como por ejemplo esta bebida a base de leche y avena que te mostraremos a continuación.Hoy queremos enseñarte ese método casero que existe para quemar esa grasa acumulada en todo el cuerpo con mucha facilidad. Pues la leche de avena es rica en vitaminas, minerales y nutrientes. De manera específica, esta posee vitaminas B1, 2, 3 Y 12. Además, es rica en fibra, fósforos, hierro, magnesio, cobre, potasio, calcio, omega y proteínas. Todas estas propiedades ayudan a mejorar nuestra salud en distintas formas.

Presta mucha atención porque te estaremos presentando lo que necesitaras para poder realizarla. Tienes que seguir todas las pautas al pie de la letra y ver como en poco tiempo pierdes peso. Con esto no aseguramos que perderás todo el peso que quieras, pero si el necesario, esto es algo que necesita de mucha dedicación porque no perderás peso de la noche a la mañana así por así.

Los ingredientes que vas a necesitar serán los siguientes:

  • Una taza de avena en hojuelas sin gluten
  • Dos cucharadas de miel
  • Una cucharada de esencia de vainilla o canela
  • Dos tazas y media de agua mineral
  • ¼ de cucharada de sal marina

Preparación y modo de consumo:

Lo primero que tendrás que hacer es, colocar las hojuelas de la avena en un recipiente con agua y dejar en remojo durante media hora. Sin embargo, es más recomendable de que la dejes en remojo toda la noche cuando te vayas a dormir. Pasado este tiempo, filtrarás las hojuelas y procederás a licuarlas con las dos tazas y media de agua mineral. Procura de que las hojuelas en consideración queden bien trituradas.

Ahora lo siguiente que harás es, añadir a los demás ingredientes y volver a licuar hasta que todo quede bien mezclado. Luego, podrecerás a mezclar bien hasta conseguir una sustancia sin copos. De ser necesario, filtraras dos o más veces para así extraer bien todos los grumos. Para concluir, envasa la sustancia en una botella con tapa y refrigera. La misma la podemos tomar fría o caliente, acompañada de galletas o tartas. La cantidad recomendada es de una taza por día, durante el tiempo que se considere necesario.